Quiénes somos
Está dejando entrar en su casa a alguien que va a tocar la máquina que la hace habitable. Eso es una decisión sobre confianza antes que sobre precio.
Una medición vale más que una opinión
Cualquiera puede decir que una pieza está mal. Nosotros anotamos qué estaba haciendo el equipo cuando lo encontramos y qué debería estar haciendo —temperaturas, presiones, amperaje—, para que no tenga que elegir entre nuestra palabra y la de otro. También significa que cuando decimos que una reparación va a aguantar, hay un número detrás.
Una cifra, acordada antes de empezar
El presupuesto por escrito es lo que se paga. Si al abrir el equipo aparece algo que no se veía desde fuera, el trabajo para y usted recibe una llamada, no una factura más grande al final. Esa es la parte de este oficio que más se tuerce, y la más fácil de hacer bien.
Se lo explica quien hizo el trabajo
Sin centralita entre usted y la respuesta. Si quiere saber por qué se le atasca el desagüe una y otra vez, o si el equipo le va a aguantar otro verano, se lo pregunta al técnico que estuvo en el tejado y le contesta claro — incluido cuando la respuesta es que nosotros no gastaríamos ese dinero.
Su casa no es una obra
Mantas de protección, cubrezapatos y los restos se van con nosotros. Suena a poco al lado de cambiar un compresor, y es lo que la gente recuerda de verdad.
Con licencia y seguro
Los datos de la licencia y del seguro van en todos los presupuestos por escrito, antes de que firme nada. Si un contratista no los pone por escrito, ahí tiene su respuesta.

